viernes, 6 de septiembre de 2013

Padre y amigo


Un día cualquiera me senté a conversar con mi padre, usualmente lo hacia, pero esta vez era algo diferente.

Mi padre como de costumbre cogió sus lentes, sintonizo su radio preferida.

Pero algo en esa melodía lo conmovió, el se hacia el fuerte (como siempre) pero yo note sus lagrimas. Me preocupe, así que puse atención en la letra de esa bella canción y en ese instante me producido una culpa enorme.
La canción relataba la soledad de un padre, ya que sus hijos crecieron, formaron un familia y se marcharon, los "viejos" se quedaron solos en una casa nueva.
Fue entonces cuando mi papá volteo, me miro y me dijo: "Me pone triste esta canción, porque se que ustedes me van a dejar y yo me quedare con tu madre, pero así es la vida. Ustedes crecen y yo voy envejeciendo".

Me conmovio, pero tuve que ser fuerte por aquel hombre que me contó todas sus historias y aprendí de sus experiencias, por mi padre que es mi amigo sin dejar de ser padre. 

Siempre aconsejando a su manera con palabras toscas, que a la larga me a vuelto mas fuerte.
Y aquella culpa que sentía, fue porque me di cuenta que mi padre estaba desbastado por dentro, ya que el sentía que no lo quería mucho, tanto para pensar que cuando crecería  lo abandonaría. 
Fue a mi dormitorio y me prometí que jamas volvería a hacer sentir a mi padre de esa manera.

Ama y valora a tu padre y madre, ellos no son eternos. La muerte tocara su vida y cuando mueran ya no podrás decirles ni demostrarles tu afecto, ya están muertos.